Recursos: Plantación – El aire

RECURSOS: PLANTACIÓN Y ENTORNO El aire

¿Qué efectos tienen las plantaciones forestales en el aire que respiramos?

Uno de los beneficios más importantes de plantar y mantener muchos árboles es su efecto en el aire que respiramos. Por medio de la fotosíntesis, la gran masa de algas, plantas y árboles en el mundo son capaces de capturar el dióxido de carbono (CO2) que se encuentra en el aire, el cual es dañino para los animales y el ser humano, y convertirlo en oxígeno (O2).

El dióxido de carbono es una molécula compuesta por un átomo de carbono y dos átomos de oxígeno. Los animales y el ser humano expulsamos el dióxido de carbono como un desecho en forma natural al respirar, debido a que puede ser dañino para nuestro cuerpo. Las especies vegetales, por el contrario, toman las moléculas de dióxido de carbono del aire y lo capturan para usarlo como materia prima para crecer, en tanto que liberan el oxígeno como desecho. Por ello, estas especies son vitales para mantener el equilibrio químico en la atmósfera del planeta y producir el oxígeno que el resto de las especies requiere para sobrevivir.

Las plantaciones forestales, que están formadas por árboles jóvenes en continuo crecimiento, necesitan más dióxido de carbono que los bosques nativos ya maduros o de crecimiento lento. En consecuencia, las plantaciones producen en promedio más oxígeno que los bosques nativos, y por lo tanto sirven como una buena manera de ayudar a purificar el aire en el planeta.

 

 

¿Qué son los gases de efecto invernadero?

El efecto invernadero es un fenómeno natural del planeta en el que los rayos solares llegan a la Tierra, transfieren parte de su calor y luego «rebotan» de vuelta al espacio. Esto ayuda a mantener el planeta lo suficientemente templado como para evitar que se enfríe demasiado y no pueda mantener agua líquida en su superficie. Sin embargo, tras rebotar, algunos rayos solares se encuentran con gases de efecto invernadero, que son moléculas que impiden que los rayos salgan de la atmósfera y, como consecuencia, se devuelven una vez más a la Tierra, lo que hace que el planeta se caliente un poco más.

Desde hace varias décadas, la contaminación producida por los seres humanos ha aumentado la cantidad de gases de efecto invernadero, entre ellos el dióxido de carbono, fenómeno que ha ido aumentando gradualmente la temperatura de la Tierra hasta llegar a niveles peligrosos. Si no se emplean métodos para disminuir estos gases en la atmósfera, el planeta podría seguir calentándose varios grados, lo que tendría consecuencias desastrosas para todas las formas de vida.

Una manera de combatir este aumento desmedido de gases invernadero es plantar una gran cantidad de árboles, dado que contrarresta la acumulación de dióxido de carbono en el aire, entre otros efectos positivos para el medio ambiente.

Por su parte, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las empresas que miden y reducen su huella ambiental (el impacto ambiental generado sobre los recursos naturales) pueden generar oportunidades para crear nuevos negocios que usen poco carbono, mejorar su eficiencia energética, reducir costos y aumentar su competitividad.